Ingreso de Vida Garantizado

Fundación Vida en Igualdad

La Declaración Universal de Derechos Humanos y el Ingreso de Vida Garantizado.

 

El Ingreso de Vida Garantizado está basado en los derechos humanos que han sido escritos y acordados por los miembros de las Naciones Unidas. Por lo tanto, no es sólo una propuesta política, sino también una propuesta legal. Representa los medios para satisfacer las obligaciones judiciales, que nos hemos impuesto introducir como guardianes responsables de este mundo y como la gente de las Naciones Unidas.

 

La declaración universal de derechos humanos (DUDH) es considerada ley internacional obligatoria. Esto implica que la declaración en términos generales, es aceptada como parte de la ley internacional, sin importar el país o la cultura. Además, el propósito de la declaración es definir el significado de las palabras”libertades fundamentales” y “derechos humanos” que pueden encontrarse en el artículo 1.3 de los estatutos de las Naciones Unidas. Los estatutos de las Naciones Unidas son un documento legal y obligatorio para los estados miembros.

 

El Artículo 1 de la DUDH afirma que todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos. Lo que quiere decir que todos tienen igual derecho a una vida digna que, evidentemente, no es posible sin una asistencia y soporte económico iguales. En esto, el Ingreso de Vida Garantizado provee un método práctico, por el que cada individuo puede tener acceso a los recursos requeridos para tener una vida digna mediante el empleo del ingreso de vida. Así, el Ingreso de Vida Garantizado protege este derecho humano, indirectamente, al asignar un ingreso de vida a aquellos que no tienen los medios para sustentarse a sí mismos, pudiendo entonces disponer del ingreso de vida adaptándolo a sus necesidades específicas.

 

El Artículo 3 de la DUDH afirma que todos los seres humanos tienen derecho a la vida, a la libertad y a su seguridad personal. Lo que debe entenderse es que esto no se puede cumplir, a menos que haya una estructura de soporte económico, que asegure que todos reciban aquello que hace la vida posible. La vida no puede existir sin comida, agua y alojamiento; estos recursos son, por lo tanto, un derecho implícito dentro del derecho a la vida. El Ingreso de Vida Garantizado creará las condiciones necesarias para permitir que el derecho a la vida sea realizado y sostenido.

 

 

El Artículo 23 de la DUDH afirma que toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a unas condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo. Por otra parte, afirma que toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protección social.

 

Lo que parece evidente, al observar las condiciones del mundo de hoy, es que hemos fracasado en esta promesa miserablemente. En este momento, demasiada gente siente la crudeza del desempleo y carece del acceso a la ayuda suficiente para cambiar su situación. Adicionalmente, no tenemos la habilidad de elegir libremente nuestro empleo puesto que nuestro camino ha sido ya determinado por las condiciones en las cuales hemos nacido, donde o nacemos en la riqueza o no. A su vez, esto tiene un impacto en todas las decisiones que tomamos en la vida, y también en los empleos que decidimos tomar voluntaria o involuntariamente.

 

En el mundo de hoy hemos fracasado, rotundamente, al establecer remuneraciones equitativas; lo que se comprueba con el mero hecho de aplicar la táctica corporativa de subcontratar parte de la producción a los países del tercer mundo. Queda claro que para cumplir con nuestras obligaciones con la humanidad, se requiere una estructura socio-económica que asegure que todos tienen acceso a sus necesidades básicas, donde el empleo y el derecho a tener un salario de vida, están presentes. Una vez más, el Ingreso de Vida Garantizado reactivará la economía y producirá incontables oportunidades de empleo; además de asegurar que no se permita que los salarios sean inferiores a una cantidad mínima, que asegure que todos puedan tener una vida digna y satisfactoria.

 

El Artículo 25 de la DUDH afirma que toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar y, en especial, la alimentación, la vestimenta, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios. Lo que está claro es que, sin un soporte financiero y sin unos cimientos económicos claros, no podemos crear un entorno que provea y fomente unos estándares de vida dignos.

 

El Ingreso de Vida Garantizado garantizará que cada ser humano pueda crear una vida digna para sí mismo.

 

El Artículo 26 de la DUDH afirma que toda persona tiene derecho a la educación. En el mundo contemporáneo, esto no es una realidad. Aunque muchos países tengan un sistema de educación público y gratuito, hay severas discrepancias en términos de efectividad de la educación impartida en algunas escuelas, que cobran dinero en contraposición con las escuelas públicas que no lo hacen. Por lo tanto, los que han nacido en condiciones desfavorables están en desventaja y son privados de una educación efectiva, en comparación con los que nacen en condiciones económicas favorables.

 

 

Para crear una educación verdaderamente efectiva que apoye a todos, una vez más se requiere una estructura financiera estable. El Ingreso de Vida Garantizado asegurará que la educación pública no rechace a ningún niño, convirtiéndoles con ello en seres con deficiencias e incapaces de crear algo extraordinario en sus vidas. Aquí, se ha de comprender que una buena educación no es algo que se pueda adquirir, sólo, mediante un sistema de escolarización; también, ha de tenerse en cuenta que los padres son profesores primordiales durante los primeros años de la vida de un niño. Aunque, sin un ingreso sostenible, los padres no pueden atender sus responsabilidades y, por lo tanto, la educación del niño se sacrifica en aras de la supervivencia. El Ingreso de Vida Garantizado asegurará que los padres tengan el tiempo necesario para educar y ayudar a sus niños a explotar su máximo potencial.

 

Podemos concluir que, si nos fijamos en las palabras escritas en la Declaración Universal de Derechos Humanos referidas a las promesas para las generaciones venideras; los seres humanos no sólo tenemos la oportunidad, sino la obligación de crear un mundo donde los seres humanos puedan disfrutar de una vida digna. Hasta el momento hemos fracasado en vivir de acuerdo con nuestras propias palabras; puesto que, no hemos estructurado nuestro sistema económico de forma práctica, para soportar la implementación y materialización del cumplimiento de los derechos humanos. El Ingreso de Vida Garantizado es la herramienta, a través de la cual seremos capaces de asegurar que los derechos humanos y una vida digna no sean más que un sueño de papel, sino que se sean una experiencia real para todos los seres humanos.

 

Fundación de Vida en Igualdad

 

 

 

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